Por: Juan Dionicio Tavarez
En el tiempo que tengo desarrollando redes de mercadeo he
escuchado casi todo tipo de razones para NO hacer el negocio. He interiorizado
muchos de estos argumentos y los he sometido a prueba para de esta manera
confirmar su validez.
No tengo tiempo
Este quizás el más famoso de todos.
Percibimos el tiempo como algo que poseemos y se nos agota. El tiempo es el
mismo para todos y transcurre independientemente de lo que hagamos o dejemos de
hacer.
Muchas veces lo que llamamos
escasez de tiempo no es más que una mala distribución de actividades, muchas de
las cuales no agregan valor en nuestras vidas. Además, la falta de tiempo es la
razón principal por la que deberíamos estar buscando otras opciones.
Las redes de distribución de
productos o servicios te generarán eventualmente una plataforma financiera que
te permitirá dedicar menos horas a actividades productivas y más horas a
actividades recreativas, lo cual se traduce en una mejor calidad de vida.
No tengo dinero
Es muy común que le echemos la
culpa al dinero sobre nuestra indecisión. Hay varias preguntas que podrían
resultar interesantes si nos las hacemos a nosotros mismos:
¿Cómo me hace sentir esta
respuesta cada vez que quiero iniciar un proyecto?
¿Cuándo tendré suficiente dinero
para invertir?
¿Cuánto es suficiente dinero para
mí?
El dinero es un recurso, es el
resultado de un servicio que intercambiamos con la sociedad. Parte de las cosas
que queremos aprender es cómo multiplicarlo a través de inversiones
inteligentes.
El network marketing es una
excelente oportunidad para invertir el mínimo en una actividad comercial que
puede multiplicar miles de veces esta inversión.
No me gustan ESE TIPO DE NEGOCIOS
Esta razón me resulta
particularmente graciosa, pues parece que es una especie de mafia o contrabando
ilegal al que no me puedo asociar porque no va con mis principios y valores. Bueno,
en ese caso no lo hagas.
Pero siempre evalúa, estudia,
investiga. Hay miles de empresas de redes en el planeta con infinidad de
productos y servicios. Debe haber alguna que encaje con tu forma de ser. Las
redes distribuyen productos como los que usas a diario, sólo que lo hacen de
una manera diferente: de persona a persona.
Como estas habrá otras razones
por las que no has tomado la decisión de participar en un negocio de redes de
mercadeo. Espero que al menos estas te lleven a reflexionar. Recuerda que no es
sólo tu futuro el que está en juego sino el de tu descendencia.
Mejor si vas creando las
condiciones para dejar un legado con el que puedan enfrentar el mundo que se
avecina para ellos. Un mundo donde el empleo es cada vez una opción menos
atractiva y más escasa.








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