Por: Juan Dionicio Tavarez
Es indiscutible que la materia
prima necesaria para construir red de mercadeo es el reclutamiento. Y para
poder reclutar se necesitan ciertas herramientas y habilidades. Generalmente
habilidades de ventas y excelentes relaciones humanas.
El patrocinio es otra cosa. Patrocinar
es como el servicio postventa. Es lo que tenemos que hacer con el nuevo distribuidor desde sus inicios para
ayudarle a lograr sus metas. El patrocinio amerita desarrollar una relación con
el patrocinado, interesarse genuinamente por él y sus asuntos.
El DIP Juan Rosado dice que el
nuevo distribuidor es como una semilla que acaba de germinar, este brote hay que
protegerlo de los animales, limpiar la maleza a su alrededor, abonarlo, regarlo
y vigilar su crecimiento.
El reclutamiento nos dará
volumen, pero es el patrocinio lo que dará estabilidad a la red y eventualmente
irá liberándonos a nosotros y a cada miembro de nuestra estructura. El
patrocinador es un mentor, líder y guía que muestra el camino luego de haberlo
recorrido.
El patrocinador modela
correctamente cada paso del negocio a los nuevos distribuidores, fomenta el
espíritu de equipo e inyecta motivación. Un buen reclutador podrá conseguir
miles de seguidores más un patrocinador creará líderes.
Los resultados serán totalmente
diferentes porque el reclutador tendrá que trabajar permanentemente porque su
gente no es independiente. El patrocinador goza de una mayor disponibilidad de
tiempo, su estructura es como una máquina que no se detiene.
El éxito en el network marketing
depende definitivamente de una combinación equilibrada de estos dos conceptos:
reclutamiento y patrocinio. Ambos se suceden de manera permanente y se auto sostienen.
Sin embargo, es el patrocinio la
actividad que le da sentido a esta profesión debido a que es la única forma de
lograr la meta final de todo networker: libertad financiera. Tiempo y dinero
suficiente para lograr sus sueños y aspiraciones.


No hay comentarios:
Publicar un comentario