Por: Juan Dionicio Tavárez
Probablemente pienses que tu éxito
en la empresa en la que te acabas de iniciar como networker depende sólo de su
plan de compensación, de la calidad de sus productos, de la seriedad o el
tiempo que tiene en el mercado.
Aunque todo esto ayuda, por
supuesto, el éxito de tu negocio depende de ti. Esto tiene una simple razón: el
negocio de redes está basado en una estrategia de recomendación boca a boca y
por lo tanto pesa mucho lo que pensamos de la persona que recomienda.
Es eso que eres o aquello en lo
que te vas convirtiendo lo que garantiza que la gente sienta seguridad para
intentarlo porque la gente todavía no cree en sí misma, no cree que lo puede
lograr y mucho menos cree en esa empresa que acaba de conocer, pero sí puede
creer en ti.
Claro, asegúrate de asociarte a
una empresa que no te haga quedar mal, legalmente constituida en tu país, con
instalaciones físicas, con un producto de consumo masivo y de excelente
calidad. Con herramientas, capacitación y excelente administración.
Pero en lo que debes enfocar toda
tu atención es en convertirte en un “líder”. Alguien íntegro, ético, solidario,
desinteresado, que transmite seguridad a la gente y le ayude a superar sus
miedos.
Esta tarea será tan difícil como
difícil sea para ti liberarte de tu ego y tus necesidades inmediatas. Debes
estar en disposición de reconocer aquellas limitaciones que te han impedido
llegar a desarrollar relaciones sólidas con mucha gente.
En redes de mercadeo el negocio
eres tú y es en ti en donde debes invertir la mayor cantidad de tus recursos:
tu tiempo, tu dinero, tu formación. La gente debe conocerte, no puedes ser un
miembro secreto de tu compañía.
Utiliza todos los medios posibles
para que la gente sepa lo que haces, en que compañía estás, qué marca representas,
por qué la recomiendas, cuál es tu historia. Debes canalizar tu propia
promoción y promoverte a ti.
Debes incrementar tu nivel de
credibilidad, la gente se afilia a personas, empresas y organizaciones
confiables y están dispuestos a invertir sus recursos en ellas. Esto me hace
pensar en las compañías telefónicas.
Estas compañías invierten
millones de dólares en incrementar sus niveles de credibilidad para que la
gente tome la decisión de adquirir sus productos y servicios de tecnología.
Muchas veces a precios realmente prohibitivos.
La gente se gasta en dispositivos
de comunicación y tecnología dos, tres y hasta cuatro veces su salario. Por qué
hacen esto: porque sienten que necesitan este producto o servicio, porque
sienten que pueden confiar en esta compañía que les ha transmitido estas dos
necesidades a través de millones de dólares en publicidad.
En redes de mercadeo tú haces la
publicidad, tú creas la necesidad y la confianza. Sólo que tienes tres ventajas
que no tienen las telefónicas:
1.-Conoces más personas que
ellos.
2.-Tu inversión es miles de veces
más pequeña.
3.-Le estas dando a tus
relacionados algo más que un producto, le estás dando su propia empresa.

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