lunes, 10 de marzo de 2014

En redes de mercadeo el negocio eres tú

Por: Juan Dionicio Tavárez

Probablemente pienses que tu éxito en la empresa en la que te acabas de iniciar como networker depende sólo de su plan de compensación, de la calidad de sus productos, de la seriedad o el tiempo que tiene en el mercado.

Aunque todo esto ayuda, por supuesto, el éxito de tu negocio depende de ti. Esto tiene una simple razón: el negocio de redes está basado en una estrategia de recomendación boca a boca y por lo tanto pesa mucho lo que pensamos de la persona que recomienda.

Es eso que eres o aquello en lo que te vas convirtiendo lo que garantiza que la gente sienta seguridad para intentarlo porque la gente todavía no cree en sí misma, no cree que lo puede lograr y mucho menos cree en esa empresa que acaba de conocer, pero sí puede creer en ti.

Claro, asegúrate de asociarte a una empresa que no te haga quedar mal, legalmente constituida en tu país, con instalaciones físicas, con un producto de consumo masivo y de excelente calidad. Con herramientas, capacitación y excelente administración.

Pero en lo que debes enfocar toda tu atención es en convertirte en un “líder”. Alguien íntegro, ético, solidario, desinteresado, que transmite seguridad a la gente y le ayude a superar sus miedos.


Esta tarea será tan difícil como difícil sea para ti liberarte de tu ego y tus necesidades inmediatas. Debes estar en disposición de reconocer aquellas limitaciones que te han impedido llegar a desarrollar relaciones sólidas con mucha gente.

En redes de mercadeo el negocio eres tú y es en ti en donde debes invertir la mayor cantidad de tus recursos: tu tiempo, tu dinero, tu formación. La gente debe conocerte, no puedes ser un miembro secreto de tu compañía.

Utiliza todos los medios posibles para que la gente sepa lo que haces, en que compañía estás, qué marca representas, por qué la recomiendas, cuál es tu historia. Debes canalizar tu propia promoción y promoverte a ti.

Debes incrementar tu nivel de credibilidad, la gente se afilia a personas, empresas y organizaciones confiables y están dispuestos a invertir sus recursos en ellas. Esto me hace pensar en las compañías telefónicas.

Estas compañías invierten millones de dólares en incrementar sus niveles de credibilidad para que la gente tome la decisión de adquirir sus productos y servicios de tecnología. Muchas veces a precios realmente prohibitivos.

La gente se gasta en dispositivos de comunicación y tecnología dos, tres y hasta cuatro veces su salario. Por qué hacen esto: porque sienten que necesitan este producto o servicio, porque sienten que pueden confiar en esta compañía que les ha transmitido estas dos necesidades a través de millones de dólares en publicidad.

En redes de mercadeo tú haces la publicidad, tú creas la necesidad y la confianza. Sólo que tienes tres ventajas que no tienen las telefónicas:

1.-Conoces más personas que ellos.
2.-Tu inversión es miles de veces más pequeña.

3.-Le estas dando a tus relacionados algo más que un producto, le estás dando su propia empresa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario