Por: Juan Dionicio Tavarez
Los que venimos del mundo de los
negocios tradicionales sabemos lo difícil que es para algunas personas
adaptarse a la idea de que no hay empleados y jefes, no hay directivos ni
departamentos. No hay a quien culpar cuando las cosas salen mal.
En network marketing usted se
convierte en un empresario independiente y es su responsabilidad lo que pasa o
deja de pasar en su negocio. No existe tal cosa como los de arriba o los de
abajo. Aunque las apariencias digan lo contrario.
Me hace mucha gracia cuando veo
algunos socios comportarse como si estuvieran en una empresa rindiendo cuentas,
esperando instrucciones y cumpliendo órdenes. Los que tienen estructuras
grandes lo han logrado justo porque han entendido su papel como empresarios.
Hacen planes y estrategias generales,
los comunican a su equipo, entrenan a los nuevos y dan seguimiento a los
resultados. Como empresarios también entienden que dentro de su negocio hay
personas que no han dado el salto y necesitan ser guiados y, como siempre, a
cada quien hay que darle lo que quiere y no siempre lo que necesita.
Lo interesante en este tipo de
negocio es que se da la oportunidad a todos de que tomen las riendas de su
empresa y asuman una actitud empresarial, haciendo planes, comunicándolos a su
equipo y dando seguimiento periódico a los resultados.
Pensemos por un momento. Si el
propósito de una fábrica que distribuye sus productos en red es poder tener
cada vez mayor volumen de distribución, usted cree que le darán mucha
importancia si esto pasa con los que tienen más tiempo en el negocio o los que
acaban de registrarse. ¡Claro que no!
La empresa aspira a que la
estructura de distribución de cada afiliado crezca tanto como sea posible y por
ende todas las estrategias que ayuden a este fin son bienvenidas. Usted debe
aprovechar esta necesidad y comportarse como un empresario.
La compañía le pone los
productos, la contabilidad, los almacenes, el sistema de afiliación, un sistema
educativo, los cobros y pagos. Le toca a usted buscar a los consumidores,
vendedores y networkers o desarrolladores de red.
Cada uno es responsable de su
estructura, del ingreso que genera y de su estabilidad. Claro, no podemos
perder de vista que nuestra “empresa” (franquicia, estructura, código)
pertenece a otras empresas que podrían ser más grandes o no que la nuestra.
Por lo tanto, si esas empresas
trazan estrategias generales, también aplican para la nuestra; pero no son
“órdenes superiores” sino guías de aquellos que podrían tener una visión más
universal del negocio.
Es nuestra responsabilidad tomar
y dejar según sea necesario.



No hay comentarios:
Publicar un comentario