Por: Juan Dionicio Tavárez
En una compañía que utiliza el
network marketing como canal de distribución de sus productos debería haber:
- Una familia de productos o servicios de alta calidad, de consumo masivo y repetitivo.
- Un excelente plan de compensación justo y equitativo.
- Equipos de trabajo dispuestos a ayudar a los nuevos asociados.
- Un sistema educativo con información sobre cada aspecto del negocio.
Estas herramientas nos permitirán
construir paso a paso una red de distribución que nos genere los
ingresos suficientes para considerarlo una fuente digna de bienestar para
nosotros y para otros.
En el artículo anterior explicamos
cómo establecer la relación con las personas a las que queremos compartir
nuestra oportunidad y brindarle la opción de participación: consumo, ventas
directas o construcción de redes.
Este último es la misión del
networker y es en lo que éste debe hacerse un profesional. Su objetivo es
conectar a su código nuevos códigos en cualquier parte del mundo que, igual que
él, consuman al menos la cuota mínima de los productos de la empresa.
Mucha gente, al no
conocer el potencial de este tipo de comercialización y todavía peor, al no
conocer su esencia y propósito, podría interpretar que están siendo timados o engañados al tener que invertir mensualmente en productos como condición para
mantener vigente su código.
Este concepto puede cambiar
radicalmente cuando entendemos que esta estructura de consumo nos pagará por
nuestra capacidad de promover efectivamente entre nuestros conocidos los
productos o servicios de nuestra empresa, además de el negocio.
Cuando nos damos cuenta de que este pago puede superar por mucho nuestra
inversión inicial entonces cobra sentido dedicar parte de nuestro tiempo a ir
armando esta estructura de manera inteligente para que permanezca en el tiempo.
Para lograr este tipo de
estructura es necesario trabajar en los tres pilares de la industria: auspicio,
retención y volumen.
El auspicio es la actividad a través de la cual compartimos el negocio con otros para que lo hagan con nosotros y les
enseñamos y acompañamos a hacer lo mismo. Es una búsqueda intensa entre todas
las personas conocidas y no conocidas hasta encontrar quienes dupliquen lo que
estamos haciendo.
Mientras tanto vamos a ir
ubicando en nuestra estructura a los consumidores repetitivos y a los pequeños
vendedores que sólo le interesa este aspecto del negocio. Estos son muy importante pues representan el mayor porcentaje de los integrantes de nuestra red.
La retención es una habilidad
que iremos desarrollando con el tiempo y que nos permite promover (no publicitar o vender) las bondades
reales del negocio, de los productos y la compañía. Las personas se quedan si
estas bondades son una realidad para ellos.
El volumen establece el
monto que recibiremos como pago a nuestro esfuerzo y si lo analizamos
lógicamente, éste depende directamente del auspicio y la
retención.
Si tenemos en mente estos
pequeños pero profundos conceptos, construiremos sin duda una estructura sólida, estable y productiva. Tendremos más seguridad en estar en la industria correcta y generaremos toda la riqueza material a la que aspiremos contribuyendo a la vez con el logro de los demás.

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