miércoles, 22 de enero de 2014

Las emociones y el Networking

Por: Juan Dionicio Tavarez

Nuestro estado emocional es determinante no sólo para nuestro negocio en redes de mercadeo sino para todas las actividades comerciales y no comerciales. Esto debido a que éstas tienen el poder de gobernar nuestro nivel y calidad de acción.

Obviamente, en las actividades en las que se involucra más gente, como es el caso del network marketing, es mucho más determinante el dominio que podamos tener de nuestro estado de ánimo y cómo lo proyectamos hacia los demás.

Es por esto que es tan común en la industria de redes de mercadeo mantener los niveles de motivación colectiva lo más alto posible. Los eventos del negocio se parecen más a una reunión de fanáticos religiosos que a un grupo de empresarios.

Pero es casi imposible desarrollar un proyecto tan ambicioso sin inyectar permanentemente estas dosis emocionales que nos mantienen enfocados en la meta y nos permiten saltar todos los obstáculos.

El objetivo de una empresa de redes de mercadeo es crear una estructura de consumidores y distribuidores de un producto de muy buena calidad y que esto se pueda mantener a través del tiempo. Pero el primer producto que se vende en esta industria es la emoción proyectada por las personas que la promueven.

Todos queremos algo que vemos en los ojos y en la sonrisa de la persona que nos habló alguna vez del negocio. También pasa lo contrario, no queremos saber de ese negocio porque no nos gustó lo que vimos en los ojos o en la sonrisa de esa persona.

Ahora, ¿de dónde vienen las emociones?

Estoy seguro de que no es una representación teatral, la gente sufre una transformación interior en esta industria y yo diría que inicia en día en que comenzamos a creer en nosotros mismos, luego comenzamos a creer y a amar a los demás y por último creemos y amamos lo que hacemos.

Es esta triple conexión la que nos da tranquilidad, paz, alegría. Esta conexión nos permite servir, ayudar, dar sin esperar. Y estos comportamientos, este cambio que experimentamos sin proponérnoslo prácticamente, queramos o no, es percibido por nuestros semejantes y les da la seguridad que necesitan para unirse a nuestras organizaciones y pasar por el mismo proceso que nosotros hemos pasado.

Es por esto que es tan importante aprender a tomar control de nuestras emociones y todavía más importante evitar que nos lleven a actitudes y comportamientos que afecten de manera negativa nuestra nueva empresa.

¿Cómo podemos lograrlo?

1.-Conociéndonos a nosotros mismos. Observándonos con humildad en cada momento. Aceptando cuando nos equivocamos.

2.-Aceptando a los demás como son. Cada cual hace estos negocios por propósitos muy particulares. Hay que aceptar la diversidad como parte esencial del logro de los objetivos.

3.-Trazándonos metas. La mayor cantidad posible, las metas nos ayudan a entrenar el equipo que conforman nuestro corazón y nuestro cerebro, pues lograrlas es prácticamente un ejercicio cerebral, pero el logro es en sí un estímulo emocional.


Dada la importancia de este tema, lo seguiré abordando en otros artículos desde todos los ángulos posibles pues al transmitir lo que voy aprendiendo, mido mi progreso y aprendo yo también.

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