jueves, 30 de enero de 2014

Lo que aprendes siempre se queda contigo

Por: Juan Dionicio Tavárez

Especialmente aquello que aprendes sobre ti mismo. Conocerte y conocer el entorno en el que te desenvuelves te ayudará a superar futuros obstáculos, sabiendo de antemano cómo debes actuar en cada situación para obtener resultados a tu favor.

El conocimiento nunca está de más y no pesa. Aprender de una manera activa, con detalle cada aspecto de lo que haces y, algunas veces, de lo que hacen los demás, te dará autoridad en tu campo.

Sin embargo, este conocimiento no debe nunca limitarse a meros aspectos técnicos y mucho menos a detalles académicos o teóricos. El conocimiento debe integrar todas las esferas de la actividad cotidiana como son:
·         
  •       Las mejores prácticas
  •          Las diferentes respuestas de personas diferentes
  •          Los escenarios más comunes en tu actividad o profesión
  •          Las emociones
  •          El menor y el mayor costo
  •          Las opciones que podemos ofrecer

Todo este conocimiento nos irá dando señales de dirección en el camino para obtener más y mejores resultados, especialmente si damos un seguimiento documentado de estas actividades y estos resultados.

Lo que sucede es que el cerebro es una herramienta muy poderosa pero a la vez muy complicada. Toma sus propias decisiones y, como un caballo desbocado nos puede llevar a un barranco en el que caeremos sin remedio.

El cerebro descarta los detalles a menos que lo entrenemos para apreciarlos. Cada vez que aprendemos a apreciar un nuevo detalle, esto se convierte en conocimiento grabado en lo más profundo de nuestro subconsciente, de donde provienen las conductas de éxito o fracaso.

Piénsalo, cuántos errores cometiste en ese negocio que iniciaste o en tu antiguo empleo, o en tu relación de pareja. Pero sólo pudiste apreciarlo cuando te diste cuenta de que te faltaba integrar un conocimiento que reencauzara tu comportamiento.

Esta también es una gran ventaja de la industria del mercadeo en red. El trabajo es con el individuo y sus conductas. Es una escuela de entrenamiento conductual en la que aprendemos a trabajar con los demás trabajando con nosotros mismos.

El proceso de aprendizaje puede ser un poco más doloroso porque estás invirtiendo dinero en el proceso, estás descubriendo de una manera más acelerada tus debilidades y fortalezas y sobre todo, te estás dando cuenta de que no se pueden cambiar tus hábitos en un par de días, meses y algunas veces años.


Por aprender se paga un precio, sin embargo, es el proceso más rentable porque esto que aprendes te acompaña para siempre y te asegura siempre el mejor resultado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario