Por: Juan Dionicio Tavárez
Especialmente aquello que
aprendes sobre ti mismo. Conocerte y conocer el entorno en el que te
desenvuelves te ayudará a superar futuros obstáculos, sabiendo de antemano cómo
debes actuar en cada situación para obtener resultados a tu favor.
El conocimiento nunca está de más
y no pesa. Aprender de una manera activa, con detalle cada aspecto de lo que
haces y, algunas veces, de lo que hacen los demás, te dará autoridad en tu
campo.
Sin embargo, este conocimiento no
debe nunca limitarse a meros aspectos técnicos y mucho menos a detalles
académicos o teóricos. El conocimiento debe integrar todas las esferas de la
actividad cotidiana como son:
·
- Las mejores prácticas
- Las diferentes respuestas de personas diferentes
- Los escenarios más comunes en tu actividad o profesión
- Las emociones
- El menor y el mayor costo
- Las opciones que podemos ofrecer
Todo este conocimiento nos irá
dando señales de dirección en el camino para obtener más y mejores resultados,
especialmente si damos un seguimiento documentado de estas actividades y estos
resultados.
Lo que sucede es que el cerebro
es una herramienta muy poderosa pero a la vez muy complicada. Toma sus propias
decisiones y, como un caballo desbocado nos puede llevar a un barranco en el
que caeremos sin remedio.
El cerebro descarta los detalles
a menos que lo entrenemos para apreciarlos. Cada vez que aprendemos a apreciar
un nuevo detalle, esto se convierte en conocimiento grabado en lo más profundo
de nuestro subconsciente, de donde provienen las conductas de éxito o fracaso.
Piénsalo, cuántos errores
cometiste en ese negocio que iniciaste o en tu antiguo empleo, o en tu relación
de pareja. Pero sólo pudiste apreciarlo cuando te diste cuenta de que te
faltaba integrar un conocimiento que reencauzara tu comportamiento.
Esta también es una gran ventaja
de la industria del mercadeo en red. El trabajo es con el individuo y sus
conductas. Es una escuela de entrenamiento conductual en la que aprendemos a
trabajar con los demás trabajando con nosotros mismos.
El proceso de aprendizaje puede
ser un poco más doloroso porque estás invirtiendo dinero en el proceso, estás
descubriendo de una manera más acelerada tus debilidades y fortalezas y sobre
todo, te estás dando cuenta de que no se pueden cambiar tus hábitos en un par
de días, meses y algunas veces años.
Por aprender se paga un precio,
sin embargo, es el proceso más rentable porque esto que aprendes te acompaña
para siempre y te asegura siempre el mejor resultado.

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