Por: Juan Dionicio Tavárez
Recuerdo que cuando me inicié como
suplidor de sistemas de seguridad electrónica en la compañía de un amigo, me
sentía inseguro, no sabía por dónde comenzar, cómo es que iba a dar a conocer
la compañía, los servicios y los productos que teníamos en ese momento.
Inmediatamente recurría lo que
conocía: la publicidad y el mercadeo. Ubiqué una compañía y solicité un presupuesto
para un estudio de mercado y así definir el nicho de mercado y las estrategias
más efectivas a utilizar. Me sentí muy decepcionado cuando me di cuenta de que
mi jefe no estaba para nada interesado en invertir su capital en este estudio y
en estas “técnicas” que me había inventado.
Un día nos sentamos a discutir el
tema y me dijo: Juan, haz una lista de tus conocidos y relacionados y comienza
ofreciendo los servicios a esta gente. Ellos ya confían en ti, el trabajo será
más fácil si comienzas por ahí.
Eso hice y fueron sorprendentes
los resultados, comenzamos a cotizar para mis amigos e hice las primeras
ventas. Sin darme cuenta había redescubierto el poder del marketing boca a
boca.
Las redes de mercadeo están
diseñadas para moverse a través de esta misma metodología, hacemos una lista,
comenzamos por los familiares, vecinos, conocidos, compañeros de trabajo,
compañeros de universidad, hermanos de la iglesia, ex compañeros del colegio,
etc. Todos aquellos con los que tenemos una relación más o menos cercana.
Esta primera lista es muy
importante porque es la que sienta las bases de tu negocio. Debes enfocarte en
que todas las personas que te conocen sepan lo que estás haciendo. Aquí te
encontrarás con los primeros obstáculos: el rechazo, el desinterés, las falsas
promesas. Comienzas a notar que no todos están dispuestos a escucharte, peor
aún, de los que te escuchan no todos van a captar la visión de lo que haces y
de los que la capten no todos lo van a hacer.
Es por esta razón que debes
seguir ensanchando la lista de personas y para esto vas a utilizar dos fuentes:
a tus conocidos y relacionados les vas a pedir siempre que te recomienden a
otras personas que puedan estar interesados en el negocio, esto va a
multiplicar geométricamente tu lista. La otra fuente son las personas que
conoces día a día en tus actividades diarias. Anota toda esta gente con
suficientes detalles para que puedas contactarlos en el momento más apropiado y
hablares de tu oportunidad de negocios.
Procura hacer nuevas amistades de
manera proactiva, ofrécete como voluntario en actividades no remuneradas, ayuda
a tantas personas puedas ayudar. Utiliza todos los medios electrónicos posibles
(redes sociales, teléfono, etc.) ponte metas retadoras para incrementar tu lista
diariamente y establece relaciones con todos basado en sus gustos y
preferencias.
Recuerda que tienes un negocio de
expansión mundial y por lo tanto no puedes discriminar o excluir a nadie en tu
lista por su ubicación geográfica, su edad o su idioma.
La lista es el inicio de todo en
redes de mercadeo, aprende a crearla, mantenerla y a alimentarla. Una buena
lista te traerá la gente apropiada al negocio, inclusive gente que no pensabas
conocer. Como me dijo alguien una vez: a las personas con las que vas a hacer
este negocio en grande todavía no lo has conocido.

En el momento que uno se queda sin lista se queda sin negocio. Por eso hay que renovarla constantemente.
ResponderEliminarEl llamado mercado caliente, gente que uno conoce, por lo general se acaba rápido. Me he dado cuenta de la los mejores prospectos son los que voluntariamente vienen a donde ti, por lo que hay que trabajar constantemente en esa parte.